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Actualidad de Fuerteventura

El turismo es el principal motor económico de la isla de Fuerteventura y juega un papel fundamental en el desarrollo de otras actividades afines. A lo largo de los años, se ha consolidado como un destino de sol y playa debido a su ubicación, característica geográfica y climáticas únicas. Sin embargo, su modelo ha creado una alta dependencia de tour operadores y una concentración de mercados emisores como el británico y el alemán.

En los últimos años se ha visto afectado por la incertidumbre del brexit, la entrada de nuevos mercados más competitivos y la quiebra de importantes tour operadores y líneas aéreas. Todo ello agravado por la crisis sanitaria del COVID-19.

Obviando al comportamiento anómalo del turismo en los últimos dos años, durante 2017-2019, la tasa de ocupación y el número de turistas recibido ha descendido cerca del 15%. Asimismo, la oferta a los activos ha disminuido alrededor del 10% en los últimos 10 años. Todo ello ha traído como consecuencia pérdidas de empleo y cierre de muchas empresas. Así también las infraestructuras y equipamientos de gran número de playas se han ido deteriorando o han quedado obsoletas, consecuencia de una falta de un plan de inversión continuo.

Lo mismo pasa con la señalética, que está desfasada o no se ajusta a las nuevas tendencias de información digitalizada. Por otro lado, existen problemas de accesibilidad que reprimen el potencial de captación de algunos perfiles de turistas, además de perjudicar la imagen del destino. A nivel de sostenibilidad, es importante señalar la falta de un sistema más eficiente de recogida de residuos de los lugares turísticos, ya que ocupan una gran extensión y es compleja su gestión. Con ello, se presentan problemas de contaminación y suciedad que afectan al paisaje y lo hacen poco atractivo.

Hídrica, otro de los elementos que condicionan la sostenibilidad turística de la isla es el consumo eléctrico. En este sentido, cabe destacar que el uso de energías renovables en infraestructuras turísticas públicas es muy bajo. El consumo de agua es otro de los elementos que condicionan el consumo eléctrico del sector turístico, al proceder mayoritariamente de esas obras, por lo que la gestión hídrica es uno de los elementos de sostenibilidad del destino. De igual modo, el sector turístico de la isla debe avanzar hacia un sistema de movilidad más sostenible, en donde los vehículos eléctricos y la movilidad no motorizada empiezan a ser las fórmulas más demandadas por los turistas.

Es importante señalar que la isla dispone de recursos muy importantes, pero desconocidos o poco promocionados que ofrecen la oportunidad de desarrollar nuevos productos turísticos. Por ello, se hace necesaria la mejora sustancial en la coordinación o cooperación de todos los agentes vinculados al turismo, tanto en la promoción como en la gestión del destino. Estos nuevos productos turísticos complementarios al tradicional de sol y playa se basan en los recursos gastronómicos, etnográficos, naturales y culturales de la isla.

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