El turismo es el principal motor económico de la isla de Fuerteventura y juega un papel fundamental en el desarrollo de otras actividades afines. A lo largo de los años, se ha consolidado como un destino de sol y playa debido a su ubicación, característica geográfica y climáticas únicas. Sin embargo, su modelo ha creado una alta dependencia de tour operadores y una concentración de mercados emisores como el británico y el alemán.
En los últimos años se ha visto afectado por la incertidumbre del brexit, la entrada de nuevos mercados más competitivos y la quiebra de importantes tour operadores y líneas aéreas. Todo ello agravado por la crisis sanitaria del COVID-19.